Cuando una importación no llega en la fecha esperada, muchas veces se piensa que el problema está únicamente en el transporte marítimo o en la aduana. Pero en realidad, existen varios factores dentro de la cadena logística que pueden generar retrasos y aumentar los costos.
En el transporte marítimo, uno de los posibles costos asociados a los retrasos son las demoras (demurrage), cargos adicionales que aplica la naviera cuando el contenedor permanece más tiempo del permitido antes de ser devuelto o retirado dentro del tiempo libre asignado (free time). Este plazo suele ser de entre 7 y 14 días naturales, aunque puede variar según la naviera y el país.
Conocer estas causas te ayudará a planificar mejor tus operaciones, reducir riesgos y prevenir posibles gastos mayores.
1. La documentación está incompleta o con errores.
Un dato incorrecto puede detener procesos, generar revisiones adicionales o requerir correcciones que consumen tiempo. Algunos errores pueden presentarse en estos documentos:
● Factura comercial
● Packing list
● Conocimiento de embarque (BL)
● Permisos o certificados cuando aplican
● Información para despacho aduanero
2. Clasificación arancelaria incorrecta
La clasificación arancelaria determina impuestos, regulaciones y requisitos de importación. Cuando una mercancía se clasifica de forma incorrecta pueden presentarse:
● Ajustes en contribuciones
● Solicitud de información adicional
● Retrasos en el despacho
● Costos operativos no previstos
Validar este punto desde el inicio evita contratiempos posteriores.
3. Selección de canal en aduana
No todas las cargas pasan por el mismo nivel de revisión. Dependiendo del proceso aduanero, una mercancía puede ser seleccionada para revisiones adicionales antes de su liberación. Aunque esto forma parte del proceso normal, es importante considerar tiempos de margen dentro de la planeación logística.
4. Espacios limitados en transporte internacional
La disponibilidad de espacio puede influir directamente en los tiempos de salida. En temporadas de alta demanda es común encontrar:
● Menor disponibilidad de contenedores
● Cambios de itinerario
● Reprogramaciones de embarque
● Ajustes operativos por saturación
Reservar con anticipación ayuda a reducir este riesgo.
5. Congestión portuaria
Los puertos concentran grandes volúmenes de operación y cualquier saturación impacta a toda la cadena. Esto puede provocar:
● Esperas para descarga
● Mayor tiempo de permanencia
● Reprogramación de conexiones
● Incremento en tiempos de entrega
Una buena coordinación logística permite anticipar estos escenarios.
6. Problemas durante la consolidación de carga
En operaciones consolidadas (LCL), varias mercancías comparten espacio dentro del mismo contenedor. Si alguno de los embarques presenta incidencias documentales u operativas, el movimiento completo puede verse afectado. Por eso es importante tener visibilidad del proceso desde origen.
7. Falta de seguimiento durante el tránsito
Muchas demoras no ocurren por un evento grande, sino porque nadie detectó un cambio a tiempo. Dar seguimiento continuo permite:
● Identificar desviaciones antes de que escalen
● Coordinar entregas y almacenes
● Ajustar tiempos operativos
● Mantener informados a todos los involucrados
La visibilidad logística se ha convertido en una herramienta clave para tomar decisiones más rápidas.
En cada operación logística pueden surgir factores que no siempre se pueden controlar, pero muchos de ellos sí pueden prevenirse con una planeación anticipada, seguimiento y coordinación constante durante el proceso. Anticiparse desde el origen ayuda a cumplir los tiempos de entrega, reducir costos adicionales y mantener una cadena de suministro más eficiente.